Especificaciones actuales de naftas comerciales en Argentina
Tendencias y comparaciones con Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.
*Ing. Qco. Marcos Matijasevich

 


Introducción

La demanda actual de naftas limpias o ecológicas impone una fuerte presión sobre los refinadores de petróleo que deben satisfacer esta demanda. Especificaciones tales como limitaciones en el contenido máximo de azufre, benceno, aromáticos, olefínas, gomas, plomo y componentes livianos (butanos) hacen que las empresas refinadoras de todo el mundo preparen un plan de inversiones para poder adecuar sus instalaciones con el objeto de alcanzar estas estrictas restricciones en un mediano y largo plazo. Dentro del marco anteriormente descripto y como una complicación extra al problema para los productores, se suma el hecho de que en algunos países las reglas son menos claras  que en otros; es decir, que no es posible predecir con certeza qué especificaciones serán requeridas y cuándo. Evidentemente  resulta  imposible hablar de normas generales universales en términos de especificación de combustibles ya que las mismas pueden ser aplicables razonablemente en un determinado contexto y no en otros. En este artículo veremos en qué situación se encuentra la Argentina y cuál es la tendencia de las especificaciones de naftas comerciales dentro del país y en el resto de Latinoamérica , así como también en los Estados Unidos y Europa que podrían definirse como líderes del rubro.

 

Desarrollo

La historia argentina referente a las especificaciones de combustibles no es antigua. De hecho la primera vez que la Secretaría de Energía  a través de la Subsecretaría de Combustibles reguló este tema fue en 1998 a través de su disposición 285/98. Por la misma resolución se limitaba formalmente el contenido máximo de plomo  en todas las naftas comercializadas en el territorio de la República Argentina a un valor de 13 mg por litro.  Este valor es insignificante y resulta equivalente a exigir una adición nula de Tetraetilo de Plomo en las naftas, práctica totalmente erradicada en el país desde hacía algunos años a pesar de que el gobierno había eliminado los incentivos económicos que la promovieron inicialmente.  El Tetraetilo de plomo así como otros compuestos organo-metálicos han sido empleados como antidetonantes en las naftas durante décadas, hasta que se descubrió su efecto contaminante y su empleo comenzó a reducirse.  

Por la mencionada disposición se establecieron las especificaciones que aparecen en la tabla 1.


 

 

 

Compuestos Oxigenados para  Naftas en general

Producto

Nivel máximo

Nivel posible con indicador en surtidor

MTBE

15 (% vol.)

 

Etanol

5 (% en vol.)

12 (% en vol.)

Alcohol Isopropílico

5 (% en vol.)

10 (% en vol.)

Alcohol Terbutílico

7 (% en vol.)

7 (% en vol.)

Alcohol Isobutílico

7 (% en vol.)

10 (% en vol.)

Porcentaje máximo de Oxígeno para  Naftas en general

Compuesto

Nivel máximo

Nivel posible con indicador en surtidor

Oxígeno

2.7 (% peso)

3.7 (% peso)

Contenidos máximos de otros compuestos para Naftas en general

Compuesto

Nivel máximo

Unidad

Benceno

4

% en volumen

Aromáticos

45

% en volumen

Plomo

13

mg. / litro

 

*Jefe de Operaciones de las unidades de Craqueo Catalítico 1 y 2 y de la Unidad Fraccionadora

de Gases de yacimiento de Refinería Luján de Cuyo (Repsol - YPF).

 

 

 

 

 

 

Otras Especificaciones  para Naftas en general

Parámetro

Valor mínimo

Válido para :

RON

(Número de Octanos Research)

83

Nafta Común, Normal o Regular

RON

(Número de Octanos Motor)

93

Nafta Super, Extra o Especial

Especificaciones  para Gas Oil

Parámetro

Nivel máximo

Unidad

Contenido Máximo de Azufre

0.25

% en peso

Especificaciones  para Fuel oil

Parámetro

Nivel máximo

Unidad

Contenido Máximo de Azufre

1.40

% en peso

 

Tabla 1

 


Notas :

1-   En la mezcla de naftas se pueden incorporar éteres y alcoholes de uso normal en combustibles pero no se deben exceder las cantidades individuales predeterminadas ni la cantidad máxima de oxígeno exigida.

2-   Para el caso en que las especificaciones de las naftas comercializadas  no cumplan con los requerimientos de la primer columna y sí los de la segunda, estas deberán indicar en el surtidor de venta que se trata de una alconafta dado su menor poder calorífico  y por ende menor rendimiento.  

 

Si bien esta disposición reglamenta variables importantes de los combustibles, debe destacarse  que  deja de lado varios parámetros, siendo que existen tantos otros requerimientos fundamentales para que los combustibles presenten una performance aceptable en los equipos donde sean empleados. De hecho,  al hablar de naftas, inmediatamente un especialista pretende valores máximos de corrosión, gomas existentes y  Tensión de Vapor Reid según la época del año. Además, pretendería una curva de destilación ASTMD-86 en un cierto rango para distintos volúmenes destilados, una relación V/L mínima según la época del año y seguramente un valor mínimo del Número de Octanos Motor (MON).  En el caso del Gasoil podemos hacer el mismo análisis. Un especialista consideraría apropiado exigir un contenido máximo de residuos y cenizas, color, corrosión, estabilidad a la oxidación y al color, punto de escurrimiento y de obstrucción de filtro frío  máximo según el lugar y la época del año donde se emplee ese combustible. Además exigiría una viscosidad dentro de un rango dado, un punto de inflamación mínimo y un número (y/o índice) de cetano mínimo.  De igual manera podríamos encontrar hoy por hoy una serie de parámetros importantes que no se encuentran especificados por ley para otros combustibles como el fuel oil, carbón de coque, etc. Si bien no es el objeto confundir al lector con nombres de ensayos normalizados y practicados a los combustibles, resulta importante notar que la calidad de un combustible se determina con un paquete amplio de propiedades o parámetros.  

A pesar de una reglamentación evidentemente poco precisa, el consumidor final no debe preocuparse ya que existe un mecanismo auto-regulador que le asegura un combustible de calidad entregada en cualquier surtidor de empresas de renombre, donde éstas establecen sus propios estándares y paquete completo de especificaciones que garantizan un producto apto. Después de todo qué empresa de prestigio se arriesgaría a una quiebra segura al perder en forma masiva a sus clientes por vender

productos fuera de especificación y por ende no apropiados para su uso. En este sentido, las refinadoras importantes auditan en forma interna y mediante diferentes departamentos sus productos en varios puntos de la cadena de producción y de distribución.

Todas las especificaciones aplicadas a los combustibles y en particular a las naftas responden a dos criterios. El primero es cumplir satisfactoriamente con una performance en el equipo en uso y el segundo es cumplir satisfactoriamente con un nivel de contaminación ambiental máximo aceptable o razonable. A lo largo de la historia de las naftas, que tiene apenas un siglo de vida, se priorizó el primer criterio. Con el venir de los años y el desarrollo de una sociedad más conciente y comprometida con el cuidado medioambiental, se comenzó a privilegiar el segundo criterio. Esto llegó a tal punto que prácticamente hoy no se habla de mejoras significativas en las especificaciones de performance, pero sí se estiman mejoras  importantes en las especificaciones de impacto medioambiental. Lo anterior no es un mera casualidad y responde a una relación evidente entre los parámetros de performance y la disponibilidad de motores apropiados para esos combustibles. Un motor más económico y de mayor rendimiento debe poseer una mayor relación de compresión en los pistones y requerirá una gasolina de mayor numero de RON y MON. Si algún fabricante de automóviles diseñaran un vehículo con un motor de relación de compresión notoriamente superior al estándar de la industria no encontraría un combustible apropiado en el mercado y no podría venderlo ya que nadie estaría interesado en adquirir un automóvil que no pueda funcionar por más eficiente que sea. Además de la coordinación que esto requiere entre dos industrias tan grandes como la automotriz y la petrolera, la  primera no puede mejorar, en forma económica y con la tecnología hoy conocida los motores, de forma tal que requieran un combustible superior en calidad al que se encuentra hoy en el mercado.

Por otro lado, si se prevé un cambio significativo en las especificaciones de los combustibles que hacen al cuidado del medioambiente. Esto, al igual que el otro grupo de especificaciones, responde a una razón también evidente.  Las presiones internacionales para disminuir la contaminación ambiental son cada vez más fuertes. Esto se debe fundamentalmente al desarrollo creciente de una sociedad más educada y conciente de la importancia que tiene preservar el medio que los rodea y de las regulaciones que sus gobiernos imponen para satisfacer estos requerimientos. Prueba de esto son algunas de las medidas anti-contaminación tomadas en distintas partes del mundo tales como la revisión vehicular, la obligatoriedad del uso de catalizadores de escape, la conversión de transportes públicos a gas natural comprimido (GNC) y la reformulación de naftas. Estados Unidos, Europa y Japón son los pioneros del cambio en este sentido, pero no son los únicos; Latinoamérica, aunque lejos de los primeros,  muestra también cambios favorables.

 

Situación en Europa

Hacía 1993, la Comisión Europea inició un programa que recibió el nombre de “Auto Oil I”. Su función fue la de abordar el problema de la contaminación del aire  como consecuencia de las emanaciones de la combustión de los hidrocarburos. A fines del 96 se publicaron las primeras conclusiones y luego de varias negociaciones entre los gobiernos, la industria automotriz y los refinadores de petróleo, a fines de 1998 se publicó una reglamentación para regular todo  lo relativo a carburantes y contaminación. Esta disposición exigía la incorporación de unos dispositivos en los vehículos para controlar la contaminación, establecía beneficios fiscales para aquellos combustibles menos contaminantes e introducía una serie de modificaciones en la formulación de los combustibles para reducir al máximo sus efectos. Se determinó que con efectividad al 1 de enero del 2000, todas las naftas comercializadas en la Comunidad Europea (C.E.) debían reducir los niveles de azufre, benceno y aromáticos, y que la gasolina con plomo debía ser eliminada totalmente. Esto último no ocurrió en todos los países de la C.E., ya que por distintas circunstancias España, Gracia e Italia no lograron el objetivo y aún hoy venden naftas con plomo. Estos países lograron obtener una prorroga para alcanzar los estándares preestablecidos en el año 2002.

Actualmente la Comisión Europea ha puesto en marcha un nuevo programa llamado “Auto Oil II” para analizar nuevos objetivos y las medidas adecuadas para su ejecución en el futuro. Este marco, establece reglas claras a las que deben atenerse los productores de combustibles si pretenden seguir en el mercado. Un programa pre-pactado sirve como base para que los refinadores establezcan sus programas de inversión tales que les permitan actualizar sus instalación y lograr los requerimientos fijados.

En el mercado europeo predomina actualmente la nafta  sin plomo  y se presentan en diferentes octanajes. La gasolina 95 (RON:95), llamada “eurosuper” y de calidad premium, está normalizada de tal forma que todos los automóviles fabricados en Europa después de 1993 admitan este producto. La gasolina 98 (RON:98), denominada “extra”, aún no está normalizada en Europa y se comercializa en algunos países tales como Francia y el Reino Unido. Existe también la gasolina de 92 octanos (RON:92) que solo se vende en Alemania con un consumo sostenidamente decreciente.

 

Situación en Estados Unidos

Estados Unidos es sin duda el país que más lejos a llegado en materia de reducción de contaminación del medioambiente como consecuencia de la combustión de hidrocarburos. Están por lo menos 5 años delante de Japón y Europa y han dejado de utilizar plomo en sus naftas desde hace ya varios años. En las zonas de mayor contaminación del país, exigen desde hace una década el empleo de las naftas llamadas reformuladas o Reformulated Gasoline (RFG). Esta gasolina posee las especificaciones que aparecen en la tabla 2 y por ello son las más limpias que se encuentran en el mercado mundial.


 

Especificaciones más relevantes de la RFG

Parámetro

Valor

Unidades

RON+MON

2

mayor a 89 (91 en algunos casos)

Puntos

Benceno

menor a 1

% en peso

Aromáticos

menor a 25

% en peso

TVR

menor a 7

psi

Azufre

menor a 50

ppm

Oxígeno

2.7

% en peso

 

Tabla 2


Además del uso de combustibles de buena calidad, Estados Unidos posee un parque automotor moderno y prácticamente no existen los vehículos sin catalizador de escape. Se espera que el uso de la RFG sea cada vez mayor y abarque más áreas dentro del país. A su vez esta nafta irá cambiando su especificación haciéndola cada vez más estricta.

 

Situación en Latinoamérica y Argentina

Los productores de combustibles en Argentina y el resto de Latinoamérica modifican y mejoran las características de sus naftas y demás combustibles mas acorde a las especificaciones que se van exigiendo en USA, Europa, Asia y el Resto del mundo que en relación a las exigencias de sus gobiernos locales. Como ya hemos visto, el caso de la legislación Argentina en este aspecto llegó luego de muchos años y al hacerlo no hizo más que establecer parámetros que eran perfectamente alcanzados por los refinadores, inclusive desde hacía ya unos cuantos años. Alguien podría preguntarse entonces, cual es el motivo por el cual los productores se guían con los estándares extranjeros en lugar de las exigencias locales.  En realidad existe una serie de respuestas a este interrogante y entre las mismas podemos nombrar las más importantes:

1. En cada mercado el esfuerzo económico requerido para ganar un margen extra de venta en el mercado local en detrimento de los competidores es superior al demandado para exportar el producto e insertarlo en grandes mercados como el americano o el europeo. Por esta razón los refinadores poseen un interés particular en alcanzar los estándares requeridos en esos mercados aumentando  sus ganancias vía exportaciones. 

2. No existen reglas claras de cuales serán las exigencias referentes a calidad de combustibles en el mediano y largo plazo y se toman en consecuencia, las especificaciones extranjeras  como base de referencia para estimar cuales serán las calidades exigidas en el contexto local.

 

No obstante lo anterior, no todos los países de Latinoamérica poseen el mismo grado de desarrollo y por ende sus realidades varían.  A pesar de haberse convertido en una obligación legal en 1998, la eliminación del plomo en las naftas comerciales de Argentina comenzó a reducirse en 1994 y para 1997 estaba totalmente  en desuso. Una ayuda fiscal aceleró este proceso pero igualmente los refinadores se vieron obligados a realizar fuertes inversiones en nuevas unidades de TAME, MTBE, Alquilación, Isomerización e Hidrotratamiento que se incorporaron como parte a su tradicional hardware.

Bolivia y Colombia también eliminaron el uso de plomo en sus naftas, aunque Ecuador y Perú se impusieron plazo hasta el 2001 y 2005 respectivamente. Chile aún no tiene fecha límite aunque la introdujo en el mercado en 1991.

El caso de Brasil es particular ya que el gobierno exige, según la Ley 8723 y en acuerdo al programa PROALCOHOL, la incorporación de 22% de Etanol anhídro en la formulación de las gasolinas. La ley y el

programa mencionado tienden a subvencionar la industria de la caña de azúcar. En 1990 el gobierno brasileño restauró la apertura económica y permitió el ingreso de vehículos importados que requirieron naftas de alto octanaje sin plomo. Como medida inmediata, Petrobras eliminó la adición de plomo y para 1992 esto se hizo extensivo a todas las gasolinas comercializadas localmente . Para 1995 la empresa petrolera nacional propuso la incorporación de una nafta tipo premium sin alcohol en el mercado local Brasileño sin éxito ya que esta no era compatible con la exigencias de la ley 8723. Luego de largas negociaciones, se lanzó una nafta premium con 22 % de Etanol anhidro tal cual exigía la ley con todos los parámetros similares a los reunidos por una gasolina premium estándar a nivel mundial, pero con menor rendimiento debido a la presencia del alcohol.

 

En la tabla 3  se muestra a modo comparativo las especificaciones requeridas por una nafta premium en distintas regiones del mundo.

 


 

Especificaciones más relevantes de naftas premium por región

Parámetro

Europa

USA

RFG (USA)

Japón

Argentina

 (por ley)

Argentina (Real)

Africa del Sur

Brasil

RON mín

95

 

 

96

93

95 y 97

95

 

MON mín

85

 

 

 

No Espec.

85 y 87

85

 

RON+MON

2

90

91

91

 

No Espec.

 

 

91

Punto seco máx (°C)

215

225

175

220

No Espec.

220

215

220

TVR Verano máx

 (psi)

10.2

8.7

7

6.5

No Espec.

10.5

10.2

10

TVR Invierno máx

(psi)

13.8

13.5

9

11.6

No Espec.

13.5

11.6

11

Azufre máx (ppm)

500

1000

50

 

No Espec.

500

1000

1000

Benceno (% vol.)

 

 

1

 

4

1 a 1.5

 

 

Aromáticos (% vol.)

 

 

25

 

45

45

 

 

Tabla 3


De la tabla anterior se desprende que la Argentina posee una nafta premium comparable en calidad a la vendida en países avanzados. De hecho esto también es cierto para las de menor calidad. No obstante, es claro que existe un camino largo por recorrer para alcanzar los parámetros establecidos por la RFG de Estado Unidos.

 

 Conclusión

La demanda actual de naftas limpias o ecológicas exigen a los refinadores de petróleo fuertes inversiones de capital en sus instalaciones para mejorarlas e incorporar nuevas unidades de proceso que permitan proveer naftas de mejor calidad. Si bien la reglamentación de especificaciones de combustibles en los países menos desarrollados es mas pobre, los productores locales se auto-exigen alcanzar estándares internacionales observando claramente que es lo que sucede en Estados Unidos y Europa ya que estos son mercados abiertos a sus  exportaciones.

En términos de legislación de calidad de combustibles no existen reglas generales  ya que cada país posee distintos grados de desarrollo en sus industrias y mercados. La aplicación de leyes debe ser ajustada a un plan programado con anticipación para que las empresas petroleras locales y las que decidiesen ingresar a la industria puedan adaptarse al cambio logrando un  crecimiento industrial sustentable.

 

 


Bibliografía

* Disposición 285/98 de la Subsecretaría de Combustibles (Secretaría de Energía de las Nación).

* The Impact of Products Specifications on Oil Refining, by F. M. Hibbs & W. H. Keesom.

* Os Combustiveis e o Refino no Futuro, por L. F. Leite (PetrobrasCenpes).

* Fundamentals of Industrial Catalytic Processes, by Farrauto & Bartholomew.

* Handbook of Petroleum Refining Processes, by R. Meyers.

* Revista Petroquímica, Petróleo, Gas y Química Nº 123.

* Gasolina premium no Brasil, por M.E. dos Santos y S. A. M. Fontes (Petrobras/Cenpes).